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Banco Santander condenado por Acciones del Popular adquiridas en 2016 y 2017.

Dos nuevas sentencias obtenidas por el despacho de abogados de Jaime

Navarro especializado en reclamaciones a los bancos.


Las dos sentencias destacan la falta de información veraz sobre el estado

real de las cuentas de la entidad en el momento de estas adquisiciones.



Dos juzgados de la ciudad de Santander, el Juzgado de Primera Instancia nº

3 y el Juzgado de Primera Instancia nº 10, han condenado a Banco

Santander por venta sin información veraz de acciones de Banco Popular a dos

clientes de la entidad. Las sentencias ordenan la devolución de las cantidades

que invirtieron en este producto. Estos procedimientos ha sido resueltos

judicialmente por el despacho de abogados de Jaime Navarro que se

especializa en reclamaciones judiciales por inversiones fallidas y productos

bancarios de riesgo.

El matrimonio demandante del primer caso adquirió 17.500 acciones de Banco

Popular, por las que abonó unos 20.000 euros, en septiembre de

2016—precisamente después de la ampliación de capital de 2016— mediante

una comercialización defectuosa ya que la información prestada por Banco

Popular, hoy Banco Santander, no fue correcta pues los empleados

transmitieron al cliente que las cuentas de la entidad estaban saneadas y que

se preveía una evolución positiva de las acciones bancarias. Los clientes

perdieron toda la inversión lo que es claramente achacable al banco como

indica esta sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Santander,

que explica que el el matrimonio aquí confió plenamente en la profesionalidad

de los empleados de la entidad y en la información falsa sobre el verdadero

estado financiero de la entidad.

La sentencia condena a Banco Santander a indemnizar a los clientes obligando

a la entidad a la restitución de la cantidad completa invertida, con lo intereses

legales a devengarse y el pago de las costas.

Igualmnente, también el Juzgado de Primera Instancia nº 10 de Santander

ha condenado a Banco Santander, en este caso a la nulidad por error al

contratar otro matrimonio que adquirió 11.297 acciones de Banco Popular,

unos 14.000 euros, en su oficina de Banco Popular en el mes de Junio de

2016. La sentencia repasa exhaustivamente la jurisprudencia favorable

determinando que: “...partiendo del hecho evidente de que toda entidad

financiera que pretende captar recursos mediante una oferta pública de

suscripción de acciones trata de vender el producto presentándolo de la forma


más atractiva e interesante posible, y que de ello depende en buena medida

del propio atractivo que ostente la entidad que efectúa la oferta, resulta

extremadamente casual que al tiempo de llevarse a cabo la ampliación de

capital la demandada fuera una entidad rentable con una solvencia fuera de

toda duda y una alta rentabilidad, y por tanto un buen destino para el dinero de

los inversores, y que pocos meses después de finalizada la operación, sin un

motivo concreto, su situación financiera se deteriorara de un modo tan

espectacular. Por el contrario, parece más lógico suponer que la realidad

demostró rápidamente que esa imagen publicitada era totalmente incierta, y

que la entidad tenía graves problemas de solvencia (que no de liquidez) ya en

el momento de lanzar la oferta pública de ampliación de capital, y en este punto

debe recordarse que los datos contables publicitados con ocasión de la oferta

fueron únicamente el balance consolidado y la cuenta de resultados

correspondientes al primer trimestre de 2016 cerrados a 31 de marzo, es decir

un balance contable provisional que no fue auditado y por tanto de dudosa

credibilidad, que si bastó para aprobar la ampliación de capital de la

demandada no deja en buen lugar la labor de supervisión de los organismos

reguladores del mercado ya referidos”.

La sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 10 de Santander condena

a la entidad a devolver la cantidad total invertida a los clientes más los

intereses legales correspondientes y al pago de costas.

Según el abogado Jaime Navarro, letrado director de estos procedimientos

ganados a Banco Santander: ”Estas sentencias simplemente reconocen lo

obvio: que el Banco Popular llevaba años presentándose ante la sociedad con

una imagen absolutamente falsa de solvencia. En estas circunstancias las

ventas de sus acciones se efectuaban por un grave error de los accionistas o

con grave daño de los mismos.”

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